Historias

Aguado III-XIII

Prosigo con la lectura de la historia de Venezuela de Pedro de Aguado. El resto del libro primero de la obra está destinado a la trágica aventura del siguiente gobernador de la provincia, esta vez nombrado por los alemanes: Ambrosius Ehinger conocido como Miçer Ambrosio Alfinger.

Aguado siente la necesidad de explicar el origen del nombre de la provincia que asocia con Venecia probablemente siguiendo a Vespucio:
Y porque pareçe confusion que sin dar mas claridad a esta provinçia la ayamos nombrado vnas vezes Coro y otras Venençuela sera bien cumplir con esta duda para agora y para adelante por que naide se halle perplexo açerca dello.[...] Toda o la mayor parte desta laguna esta poblada de muchos naturales que habitan y biven asi en el agua como en tierra Y pareçiendoles como he dicho a los españoles que por habitar estos yndios deste lago en el agua de la forma que e contado, eran en alguna manera semejantes a los moradores de Venençia pusieron por nombre a la provincia Venençuela y desta suerte se escurecio dende en adelante de tener la provinçia nombre de Coro y quedarse con el solamente la çivdad y asi hasta este nuestro tiempo comunmente aquella Governaçion se a llamado y llama la provinçia y Governaçion de Venençuela.
Describe la laguna de Maracaibo que se llena con "aguas que descienden de Pamplona" (en la actual Colombia); detalla la forma de las canoas indígenas cavadas de un solo tronco y los remos -ambas cosas parecen indicar que conoció la zona- y encuentra difícil de creer (con razón) que Alfinger tenía una canoa que llevaba cuarenta personas y seis caballos.

Alfinger pasa al otro lado del lago con unos 150 hombres que no iban de buena gana bajo el mando del alemán. Allí crea una ranchería en lo que posteriormente sería Maracaibo. El sitio era tan bien considerado por su abundancia de "granadas, parras y arboledas frutiferas", "caça de conejos, curies, venados y otros, abundancia de pescados y otras cosas de la laguna" que biven oy en aquesta Governaçion algunas personas con gran deseo de bolver a rrehedificar la poblazon y a bivir en ella
y no sin algo de sorna señala que añaden otras bondades "que por no tenellas por çiertas ni verdaderas no las digo". Sin embargo, las tierras que cercan la laguna no son sanas, los hombres que bajaban de Mérida (en aquel tiempo y hasta 1777 ciudad del "Nuevo Reino" de Granada; pero probablemente eso no es más que una referencia geográfica pues Mérida fue fundada en 1558-59): an caydo enfermos de rrenzias calenturas y algunos se an muerto, y los que han escapado por mucho tiempo no se les quitaba del rrostro vna color amarilla que ponia admiraçion...
Tras un tiempo de calamidades y guerra continua por la ribera occidental del lago, regresan a Maracaibo y se separan: los casados y otros se quedan allí y Alfinger se dirige al 'valle de Vpar' hasta llegar a Tamalameque, a orillas del Magdalena; los indígenas -que ya iban conociendo la calaña de los visitantes abandonaron el poblado que tenían a orillas de una laguna y se fueron a una isla, desde donde casi les hazian cocos con las joyas y adereços de oro que sobre si trayan...
(me sorprende que esa expresión ya se usaba hace 500 años). Treinta jinetes pasaron nadando con sus caballos, derrotaron a los indios y cogieron preso al cacique Tamalameque. Alfinger decidió quedarse en la zona para expoliar todo lo posible y al mismo tiempo envió a noventa hombres a explorar más adelante. Esta aparente oportunidad fue notada por los indígenas que reunieron una gran hueste y llegaron hasta la ranchería, pero resultó que todavía quedaban bastantes españoles y se vieron obligados a rendir las armas, las cuales hicieron un montón de dos hombres de altura (cosa que no impresiona a Aguado, porque en Perú un montón similar no era de arcos, flechas y macanas sino de oro y plata). Alfinger pidió rescate de oro por el cacique que junto con algo de oro que trajeron los exploradores enviados previamente alcanzó un total de setenta mil pesos.

Agotada la zona de recursos, Alfinger envía a una comitiva de 25 soldados a Coro con los 70.000 pesos a los fines de atraer más gente. bajo el mando de un tal Gascuña.

Gascuña decide regresar recortando camino y para no atravesar el lago de Maracaibo, atraviesa la sierra y buscando salida hacia el lago se pierden totalmente, con tales dificultades que se ve obligado a enterrar el tesoro en algún lugar de la sierra "bajo una ceiba". El hambre y las penalidades sufridas hacen que comiencen a comerse a los indios que todavía quedaban con ellos; al final, sin saber qué hacer, deciden separarse y cuatro de ellos llegan a un río "cerca" de Mérida (¿quizá el Chama por El Vigía?), del resto nunca más se supo.

Estas joyas sobrevivientes consiguieron a unos indígenas, les pidieron comida por señas y cuando se la traían los atacaron, mataron y terminaron preparándolos en barbacoa. Aguado detalla con bastante repugnancia y como sin querer el apetito caníbal de los cuatro españoles. Debido a que uno de ellos -Francisco Martin- tenía una herida en la pierna lo dejaron y los otros tres se fueron río arriba (y nunca más se supo de ellos).

Francisco Martín es quien cuenta toda la peripecia de Gascuña, incluido el entierro del tesoro. Cuando lo dejaron fue río abajo navegando con un tronco y fue acogido como una curiosidad por un cacique que encontró (o lo encontraron), después asumió las costumbres indígenas y aunque parece haber pasado trabajo al principio, terminó casándose con la hija del cacique, tuvo tres hijos y allí vivió por tres años (el cuento no termina aquí).

Mientras tanto Alfinger salió de Tamalameque y fue subiendo por el Magdalena, pero los mosquitos (que han tardado en aparecer en este relato) lo obligaron a subir a las tierras altas; por allí llegó pasando hambre hasta una laguna que tenía caracoles y gracias a eso pudieron subsistir por casi un mes, durante el cual un grupo de sesenta hombres comandado por Esteban Martín fue a explorar la provincia de los Guanes. Esta laguna que ha desaparecido según parece se encontraba en lo que ahora es el centro de Bucaramanga.

De allí se dirigieron al nordeste por las zonas donde más gente hubiese, haciendo correrías y arrasando por donde pasaban. En lo que parece ser el paso por un páramo (un tal valle de Rabucha o Rabicha) "un día turbio cargado de agua y viento" murieron de frio muchos indios, caballos y españoles. Dice Aguado que Alfinger llevaba un grupo de indios encadenados por el cuello y cargados con sus cosas, y cuando uno de los indios se caía o enfermaba, un auxiliar -para evitar romper la cadena- le cortaba la cabeza. Algo más tarde los indios que ya lo tenían en la mira se encargaron de cortarle la cabeza a él.

Pasaron al siguiente valle, Chinácota, y allí flecharon a Alfinger que paseaba (¿?) con Esteban Martin, y murió a los cuatro días. Después de mucha deliberación nombraron capitán a Juan de San Martín y continuaron por el rumbo establecido hasta los llanos de Cúcuta tierras mal pobladas que agora sirven de criaderos de ganados a los vezinos de Panplona y a los vezinos de la billa de San Cristoval, por estar en medio de los confines destos dos pueblos
Como iban más o menos por la culata del lago de Maracaibo llegaron a la zona donde había quedado Francisco Martin, en efecto lo encontraron y se fue con ellos. Llegaron a Coro -dice Aguado- cinco años después de haber salido de allí.

Ya en Coro, Martín regresó con su familia indígena y debieron forzarlo (más de una vez) a volver, hasta que finalmente lo apartaron a Nueva Granada. Antes, el gobernador Venegas lo convenció de ir a buscar el oro enterrado de Gascuña. Llevaron sesenta hombres y un caballo (sin silla, especifica Aguado) por la ruta de Tamalameque tratando de revivir los recuerdos del único que podía encontrar aquella ceiba; pero de todas formas se perdieron de nuevo y sólo pudieron regresar a salvo porque Venegas iba dejando marcas por el camino.

Algunas fuentes posteriores complementan o corrigen la versión de Aguado. Por ejemplo, en el número de viajes que hizo Alfinger entre Maracaibo y Coro, o en los nombres de los personajes; pero en general parece estar bien informado y ser fiel a los hechos. Su relato es trágico de varias maneras; la violencia y la muerte era el modo de obrar de toda la compañía de Alfinger (aunque hay versiones posteriores más moderadas ninguna es mucho mejor). La oposición indígena fue constante, sólo la superioridad de las armas y probablemente la desesperación por enriquecerse explican su derrota casi generalizada. Cuando se leen estos relatos tan inmensamente trágicos -y eso que están contados desde un punto de vista favorable- uno se pregunta cómo han podido sobrevivir algunas comunidades indígenas hasta nuestros días.

Areas recorridas por Alfinger  (supuestas)

Aguado I-II

Si uno cree que la historia es solamente la narración de los acontecimientos pasados y dignos de memoria, entonces la historia de Venezuela comienza con Pedro de Aguado, fraile franciscano que también escribió una historia de la Nueva Granada. Publicó la "Historia de Benençuela" en 1582 (murió en 1589) y en ella relata lo que para el momento se sabía de la conquista y poblamiento de la provincia, que había comenzado menos de un siglo antes y se supone que fue testigo de algunas de las cosas que describe, o en todo caso estuvo cerca. Su historia fue utilizada por los pocos historiadores antiguos que se conocen: Fray Pedro Simón (1574-1628) y José de Oviedo y Baños (1671-1738). En Open Library está disponible una edición completa preparada por Jerónimo Bécker en 1918.

En los primeros dos capítulos hace un recuento que va desde la llegada de Colón hasta el acuerdo con los Bezares (los famosos Welsers), esto es más o menos de 1498 hasta 1525. Hay un montón de cosas interesantes en esta breve porción del libro.

Dice Aguado que Colón recorrió la costa hasta la laguna de Maracaibo, lo que parece ser un error porque quien la recorrió fue Alonso de Ojeda y según cuentan ocultando a Colón un acuerdo con los reyes donde le otorgaban la gobernación de Coquibacoa. Supuestamente Ojeda fundó un poblado llamado Santa Cruz en la península de la Goajira y a éste parece referirse Aguado cuando dice que no tiene constancia de lo que pudo haber sido el primer asentamiento en tierra de la provincia de Venezuela.

En aquel tiempo los límites provinciales apenas si se señalaban mediante puntos costeros dando por sentado que de allí hacia adentro todo el territorio sería conquistado, Venezuela estaba comprendida entre el cabo de La Vela (en la Goajira) y el cabo de Maracapana, cuya situación está sujeta a discusión, pero en ningún caso llegaba a la actual Cumaná. Mi interpretación provisional es que el tal cabo es el morro de Barcelona o la península de Santa Fe, lo que constituiría el límite con la otra provincia, Nueva Andalucía, el actual 'oriente' del país.

Cuenta Aguado que desde Santo Domingo salían expediciones para esclavizar indígenas en el área, y que uno de ellos (Juan de Ampíes) hizo un acuerdo con un 'principal' caquetío (a quien transportaban en hamaca pues no había jumentos) para intercambiar bienes (o personas, no está muy claro). Sin embargo, según Bécker, Ampíes llegó a la zona de Paraguaná (por San Román) con el fin de terminar con el tráfico de esclavos.

Pensando de manera favorable, Juan de Ampíes (Joan Dampres, Joan de Ampres, Juan Martínez de Ampues, Joan Martin de Ampres, etc.) acabó con el tráfico e hizo un acuerdo con el cacique Manaure que funcionaba y permitía tanto el asentamiento de españoles como el comercio (quizá no muy equilibrado) con los indígenas. En el proceso fundó Coro (dice Aguado que Ampíes estaba previamente ubicado en un "ancón", ¿quizá la actual Vela de Coro o algún lugar cerca de Adícora?). El supuesto buen entendimiento entre españoles e indígenas bajo la coordinación de Ampíes se acabó con las capitulaciones hechas por el rey Carlos con los alemanes; Aguado especifica el contexto que indujo al rey a contratar con ellos (guerra con Francia, etc.), aunque cree que el acuerdo fue hecho con los Welsers, realmente fue firmado por Enrique Einguer y Jerónimo Sayller en 1528 y poco después vendido a los Welsers, que viene siendo lo mismo.

Como algunas cosas no cambian, ya en aquel tiempo la provincia no se sostenía con sus propias rentas, los pagos de funcionarios debían venir de Río Hacha y La Vela donde todavía había perlas. Aguado lista las ciudades existentes: Coro, Burburata, Balençia, Baqueçimeto, el Tocuyo, Truxillo que he resaltado en el mapa con sus nombres y ubicaciones actuales:

Primeras ciudades

Pero quizá Aguado está presentando las ciudades que existían mientras el vivía porque varias de ellas tienen fechas fundacionales posteriores a 1544. Es de resaltar que Caracas no se fundó sino en 1567. Tampoco menciona los traslados de Trujillo (creo haber leído en Oviedo y Baños que hubo tres); del resto cuatro son capitales de estado actualmente, Valencia y Barquisimeto son de las ciudades más grandes de Venezuela, Borburata (poco más que un caserío) y El Tocuyo pasaron a segundo plano en los años posteriores. Creo que tanto Diego de Lozada como otros conquistadores de -mal ganada- fama vivieron en El Tocuyo.

Lo que llama la atención es que esta área que dio nombre a Venezuela (que luego incorporó a Maracaibo, Barinas, Guayana y Cumaná) mantiene un cierto aire similar pasados 500 años. Aunque ahora prácticamente todo el territorio está poblado y apenas si quedan áreas naturales en aquel mapa ya se intuye hacia dónde va la mayoría de la población y dónde hay menos desarrollo. También, curiosamente, esta misma zona es la que más conozco personalmente.

Queda por saberse si la actividad aparentemente positiva de Ampíes no se hubiese interrumpido por la intervención de los banqueros alemanes; Aguado menciona que le dieron una isla a donde se retiró, Curaçao, pero su descripción no coincide con la que conocemos; pudiera ser Aruba o hasta Paraguaná. El hecho de que se haya retirado y se sepa poco es en efecto un indicio de que no era tan malo; no es raro que personajes así queden apartados de la historia.

Ruedas y cometas en el desierto

Desierto árabe

Azraq (azul) viene siendo -si los mapas no engañan- el borde norte del desierto árabe, un lugar que aún visto desde altura satelital se manifiesta como inhóspito. Pero ya los nabateos lo habitaban, y los romanos ¡cómo no! construyeron una fortaleza sobre la cual se desarrolló el castillo de Azraq que es ahora sitio turístico de primer orden en Jordania.

¿Cómo puede ser? La explicación no es ni tan complicada, había un humedal con agua constante que ahora está protegido pero que se secó en los años noventa a causa de la sobreexplotación de los acuíferos para llevar agua a Amán con la consiguiente desaparición de búfalos y multitud de aves que utilizaban el sitio.

De allí y hacia el sur el desierto está mayormente deshabitado (desierto ¿no?) y cuesta creer que alguna vez haya habido alguna población, pero desde que están disponibles las fotos satelitales sin costo (como en GoogleEarth) los arqueólogos prefieren buscar vestigios de otras épocas en el computador antes que andar pasando trabajo en ese arenal, y es lo que ha hecho David L. Kennedy gracias a lo cual dice que ha hecho unos descubrimientos consistentes en estructuras con formas como de ruedas, cometas y "cerraduras" y en una cantidad tan grande que resulta casi increíble. Hay miles de lugares como el que se ve en la imagen:

Las ruedas dichosas

En el terreno, Abdullah Al-Saeed (un neurólogo) mantiene un Equipo del Desierto que hace expediciones para confirmar lo que se ve en las fotografías satelitales; parece que no se dan abasto para registrar la ingente cantidad de sitios inexplorados e inexplicados, en la imagen, uno de los "ojos de cerradura" fotografiado por Al-Saeed.

Una de las estructuras

Además, un grupo denominado APAAME hace y compila antiguas fotos aéreas de Jordania, con miles de fotografías acumuladas. Lo que no está nada claro es la función que podrían tener estas estructuras de las que quedan como se puede ver apenas vestigios difícilmente discernibles en el terreno. Hay opiniones variadas: las "ruedas" podrían ser fundaciones de viviendas; los cometas y los ojos de cerradura quizá eran un dispositivo de caza (atraían las presas hacia el fondo sin salida), yo arriesgaría la idea de revisar si no están relacionadas con el almacenamiento de agua; en cualquier caso, no se conoce su propósito.

Va a faltar gente para explorar tanto sitio de probable interés arqueológico en una zona tan amplia y tan poco grata. Quizá el desierto no lo era tanto.

Planicie de jarras

Entre los gigantes que habitaban la provincia de Xieng Khouang en Laos hubo un rey llamado Khun Cheung quien tras larga guerra contra sus enemigos quiso tener una gran celebración, para complacer a sus congéneres fabricó montones de grandes jarras para beber el vino de arroz lao lao.

Pero hay quien piensa que las tales jarras, extendidas por toda la región en más de noventa sitios, no son más que recipientes para conservar el agua del monzón durante los tiempos secos; los mercaderes hervían el agua, acampaban y colocaban dentro pequeños abalorios como ofrenda y ruego de permanencia de tal sistema.

Más bien aguafiestas, los arqueólogos atribuyen la elaboración de estas populares "jarras" a la cultura local, que las utlizaba como urnas, quizá temporales, de ciertos caciques (si se puede usar esa palabra tan lejos). El caso es que estas vasijas de piedra, probablemente talladas con instrumentos de hierro parece haber sido realizadas entre 500 a.C y 400 d.C. y están asociadas con restos funerarios enterrados en las cercanías. Es probable que tuviesen tapas de otro material, algunos discos de piedra encontrados en los alrededores señalan también tumbas, pero no parecen ser las tapas perdidas. Fueron exploradas "científicamente" por Madeleine Colani en los años treinta del siglo pasado, que las relacionó con el antiguo mercado de la sal. Inspecciones más recientes sugieren -de acuerdo con tradiciones funerarias de la realeza (Thai, Camboya)- que eran tumbas temporales, incluso quizá reciclables, donde el cadáver era colocado en una urna al principio de su tránsito al mundo espiritual y luego cremado y enterrado en una tumba. La imagen (gimp-retocada) es de mkelpie, un australiano que nos hizo el favor de ir hasta el lugar; haciendo clic en ella se pueden ver unas cuantas más.

Jarras laosianas

Toda la zona es un sitio turístico de creciente importancia; aspiran a colocarla en la lista de Patrimonio de la Humanidad pero tiene un problema grave que deriva de las guerras de los años sesenta, bombas, minas y resíduos peligrosos están por todas partes. Para limpiar de peligro y posibilitar el mejor acceso, UNESCO tiene desde hace diez años un Plan para salvaguardar la Planicie de Jarras que está bastante avanzado.

He leído comentarios que mencionan daños recientes en las jarras, causados por la avalancha turista que ya llega hasta allí, y según, son mayores que los causados por bombardeos y otras peripecias históricas. Líbrennos los antiguos dioses de esa marabunta...

La crónica de Cabeza de Vaca

Llegó a mi alcance la crónica de Álvar Núñez Cabeza de Vaca, titulada Naufragios y comentarios (La relacion y commentarios del governador Alvar Nuñez Cabeça de Vaca, de lo acaescido en las dos jornadas que hizo a las Indias), publicado en 1542 pero referido a hechos vividos entre 1527 y 1536.

Es una prueba más -si era necesaria- de que cualquier manuscrito antiguo adquiere valor más por su existencia que por su contenido; la impresión que tengo es que está bastante mal escrito y es confuso, sobre todo tomando en cuenta que se trata de un testimonio directo de un viaje tremendo con muchísimas aventuras.

A pesar de lo confuso (estuvimos con éstos, fuimos con los que estaban enfrente, más allá había otros) hay gente que ha estudiado la ruta que llevó a Cabeza de Vaca junto con otros tres náufragos por todo el sur de lo que ahora es Estados Unidos; un recorrido que duró ocho años. La imagen (de Wikimedia) muestra la ruta más probable (otras):

El viaje de Cabeza de Vaca

Incluso las pequeñísimas observaciones que hace el narrador, sobre algunas costumbres -como el modo de cocinar con piedras calientes- se convierten en un documento muy relevante para conocer las sociedades indígenas precolombinas en aquellos lugares. En la Universidad de Texas hay un artículo muy completo con lo que puede aprenderse del relato de Cabeza de Vaca sobre aquellos cazadores-recolectores, al fin y al cabo es la primera descripción escrita que existe y en ella aparecen los nombres dados por el grupo. Cabeza de Vaca y los otros estuvieron sometidos a esclavitud de los indígenas hasta que encontraron una manera de escapar y sobrevivir, que resultó ser la utilización de la -poca- medicina que conocían. Cuenta que esto se inició porque pudieron extraer una punta de flecha del corazón de un guerrero que ya daban por muerto los indios.

También se han escrito libros por personas que han seguido detalladamente la ruta (la que suponen es la ruta), como Alex D. Krieger Vinimos desnudos y descalzos (2002), o Andrés Reséndez Una tierra tan extraña (2007).

Prácticamente todo el cuento trata de hambre, hambre, hambre y penalidades; Cabeza de Vaca aprendió algunos idiomas indígenas pero no deja sino un par de palabras descritas. Impresiona la descripción de las "tormentas" que sufrieron (hacían falta ocho hombres para no ser levantados por el viento, huracanes evidentemente, es la zona típica); la escasísima comida que tenían disponible los indígenas; la nota sobre un animal marsupial; la conducta esclavista de sus congéneres cuando los encontró y que según parece fue la causa de su destitución como Adelantado del Río de la Plata (en 1540) porque era considerado con los habitantes conquistados.

Embustero, fantasioso

I
Había en Samarcanda una iglesia cristiana dedicada a San Juan Bautista construída justo cuando el khan Chagatai (hijo, sobrino, hermano o en todo caso pariente de Gengis) se convirtió al cristianismo (nestoriano supongo). Aprovechando su momentáneo poder los cristianos utilizaron una piedra propiedad de los musulmanes (sarracenos) como base de una de las columnas del nuevo templo.

Cuando las aguas de la historia volvieron a su cauce y la mayoría sarracena recuperó el poder exigieron la devolución de la piedra. Hubo negación y después negociación, en la cual dieron a los cristianos tres días para devolverla, cosa que haría caer el techo del templo. Milagrosamente, al tercer día la piedra se movió y regresó sola a su sitio original. ¿Más? milagrosamente, el templo de San Juan quedó intacto con el detalle de que la columna que estaba sobre la susodicha piedra quedó en el aire, separada del piso por "tres palmos".

Eso dice el libro de los viajes de Marco Polo. Y como bien observara Henri Cordier en sus notas a la edición inglesa, esto es prueba de que Marco nunca estuvo en Samarcanda: no hace descripción alguna de la ciudad y su única referencia a ella es esta historia increíble. O no. Según Cordier el estudioso ruso conocido como Archimandrita Paladio (s. XIX) transcribe de unas crónicas chinas (la descripción de Chin-kiang, s. XIV) lo siguiente:
Hay un templo (en Samarcanda) soportado por cuatro enormes pilares de madera, cada uno de 40 pies de altura. Uno de estos pilares está en posición colgante y separado del piso por más de un pie

Bloque de jade en la tumba de TamerlánNo he conseguido referencias de la supuesta conversión de Chagatai y en cuanto al asunto de la piedra voladora, hay quien cree que todavía puede verse en el mausoleo de Tamerlán, un bloque de jade oscuro (derecha, fuente) que tiene su propia leyenda y maldición asociada.

II
En los meses de verano, el Gran Khan se retiraba a un palacio situado en Ciandu o Chandu, o Shàngdū o Xanadu, donde se divertía matando leopardos y cabalgando por el recinto amurallado que tenía 16 millas de perímetro. El khan montaba (o mandaba montar) un pabellón desarmable que llevaba consigo a la vuelta a la capital.

Perímetro actual de ChanduEl sitio de Chandu está bien identificado (42°21′35″N 116°10′45″E), a 280 km. al norte de Pekín y a 1250 metros de altura. Debe ser fresco. Las fotos satelitales muestran un triple recinto cuyo límite exterior (en la imagen, fuente) tiene unos 9 km. de longitud .

III
No es de extrañar que el libro que contiene esas y unas centenas más de historias sorprendentes se haya conocido como El libro de las maravillas y que haya tenido un éxito impresionante -aún sin ser impreso-.

La tradición cuenta que fue escrito por Rustichello de Pisa siguiendo los cuentos narrados directamente por Marco Polo durante su encarcelamiento conjunto en Génova en 1298 aprox. La versión original estaría escrita en francés antiguo y no se conserva.

Como libro de viajes que mayormente es, menciona una gran cantidad de lugares, algunos de los cuales son bien conocidos y otros dudosos o simplemente desconocidos. Gracias a Tobias Boes y su grupo de estudiantes (¡de alemán!) disponemos de una identificación de los sitios mencionados en el libro, aunque hasta ahora sólo han desarrollado el viaje de ida que termina justamente en el palacio de verano de Kublai (el archivo en formato KML se puede descargar aquí). He resaltado en amarillo los puntos identificados por este grupo con lo que el camino seguido puede intuirse más o menos, como si fuese una gráfica estadística. Esperemos que pronto incorporen el viaje de vuelta, que incluye Ceilán y la entrega de una princesa en la corte de Persia.

Puntos en la ida de Marco Polo

IV
Ya en los primeros tiempos de la publicación del libro se suponía a Marco Polo mentiroso o cuando menos exagerado; y la tendencia ha continuado hasta que en 1995 Frances Wood publicó ¿Marco Polo fue a China? donde resume las sospechas que hacen pensar que el comerciante veneciano no pasó de Persia y que todo lo demás fue recolección de oídas como si eso no fuese ya bastante, para el escaso/nulo conocimiento de Asia que había en la época y que parece prevalecer aún en este s. XXI.

Los argumentos de Wood consisten principalmente en omisiones: Marco Polo no dice nada de la escritura china, ni de la imprenta, ni de la pesca con cormoranes, ni de la porcelana ni del vendaje de pies. Más relevante parece que cuando Marco Polo menciona sitios geográficos o nombres propios las palabras no son chinas sino persas. Tampoco se ha encontrado ninguna referencia en los archivos chinos sobre Marco Polo.

Sin embargo, ya hace tiempo que esto ha sido refutado por Igor de Rachewiltz con algo de mofa hacia Wood. De Rachewiltz plantea que el persa era la lengua franca de la época con lo que a mi modo de ver desmonta el principal argumento de Wood. De Rachewiltz también establece que Marco Polo no estableció contacto con la población china sino con la élite mongolesa. En cuanto a la gobernación que Marco Polo dice haber ejercido tampoco le da credibilidad. Pero sobre la embajada para entregar a la princesa tiene unas observaciones que lo convencen de su realidad: comentarios en crónicas persas, la tableta de salvoconducto que Marco dejó en herencia, y una observación de J. Jensen en la obra de Pedro de Abano quien supuestamente habló directamente con Marco y copió un esquema hecho por él, cuyo análisis lo lleva a la conclusión de que los Polo estuvieron en Sumatra. Jensen escribió un libro titulado Sí, Marco Polo sí fue a China.

V
La discusión no se ha resuelto, sin embargo. Un equipo de arqueólogos italianos trabajando en Japón han constatado que la descripción de Marco Polo de las incursiones mongolesas a Japón (en 1274 y 1281) no se corresponden con los hechos. Mencionan que los barcos mongoles tienen tres mástiles y no cinco como cuenta el veneciano.

Imagino que a Marco Polo le va a suceder como a Herodoto, su credibilidad ha ido creciendo con el tiempo, y las cosas se irán aclarando en la medida que se distingan los relatos tomados de oídas de los que corresponden a un testimonio directo. Después de todo, la maravilla es el principal atractivo de ambos y por ella nos ha divertido tanto su lectura.

Nefernefernefer

Un millón de visitantes cada año asisten al Neues Museum de Berlín y según parece mayoritariamente a ver el famoso busto de Nefertiti encontrado en Amarna en 1912 por Ludwig Borchardt.

Por qué esta obra está en Berlín y no en El Cairo es consecuencia directa del colonialismo, pero también de cierta agudeza -o trampa- de Borchardt. Según esta nota Bénédicte Savoy, ha escrito un libro sobre los detalles.

El encargado de las antigüedades Egipto era el francés Gustave Lefebvre, que no reconoció el valor que podría tener el busto y dejó que su descubridor lo sacase del país. Claro que esa es una versión del trámite; otras van de un simple soborno (¿quién no ha pasado por una aduana?) al ocultamiento deliberado por parte de Borchardt que supuestamente (y contrario a otras versiones) sí sería consciente de lo que había descubierto.

Nefertiti

Supuestamente Borchardt quería mantener el secreto y sólo lo mostraba a muy pocas personas; al exponer en 1913 lo excavado en Amarna el busto de Nefertiti no estuvo allí, apareció públicamente en 1924 después que James Simon -que había pagado la excavación- lo donó al Museo Egipcio de Berlín.Nefertiti

Ya en aquellos años hubo solicitudes para que esta obra egipcia retornara a su sitio de procedencia, según Savoy otro francés, Pierre Lacau hizo lo posible (incluyendo insultos y demás) desde su cargo como director de Antigüedades en El Cairo y casi llegó a conseguirlo, ofreciendo un cambio por dos estatuas importantes en 1930. El ministerio de exteriores alemán prometió devolverlo para el 9 de octubre de 1933 pero según cuentan el propio Hitler lo impidió.

Borchardt excavó en lo que parece haber sido el taller de un escultor llamado Thutmose en el cual se encontraron otros bustos incompletos (como el de la derecha) que también se asocian con Nefertiti.

Percepción 3D

Leía este trabajo de Giulio Magli (que tiene opinión sobre casi cualquier cosa) en el que plantea que la construcción de Machu Picchu fue originada por criterios ceremoniales para hacerla un sitio de peregrinación, quizá del Inca quizá de todo el pueblo.

A Machu Picchu se le han imaginado diversas funciones que buscan explicar -simplemente- su existencia en un lugar tan remoto y difícilmente accesible: que si refugio "vestal", o finca vacacional, o reducto militar, entre otras. Es muy probable que haya sido un poco de cada una.

Los argumentos de Magli incluyen los alineamientos astronómicos ya conocidos (la piedra Intihuatana y demás) pero lo más llamativo consiste en la asociación que hace con un "ángulo vacío" (tampoco entendí la denominación) que recorrería el sol entre dos extremos, uno en el sur en la Isla del Sol (en el lago Titicaca, lugar de origen de Manco Capac) y el otro lo conformaría Machu Picchu con su forma de "isla" o península imaginaria.

Puede ser. Lo que sí es seguro es que el sitio donde se encuentra Machu Picchu es espectacular; es como estar en el centro de un levantamiento montañoso que haya sido congelado en el momento de su mayor elevación; a seiscientos metros abajo, el río que se siente como un círculo que rodea la "península"; arriba una corona de picos (en ocasiones nevados) y entre ambos unas pendientes infinitas a todo el rededor.

Dicen que no hay construcciones anteriores al siglo XV por lo que imagino que cuando los primeros curiosos -posiblemente para complacer a su jefe (¿Pachacuti?)- llegaron al lugar se vieron obligados a inventar algo que hiciese justicia a tal maravilla tridimensional. Que no es un poblado surgido naturalmente es bastante evidente, entre otras razones porque no hay fuente de agua interna.

No creo que ninguna fotografía llegue a dar esa idea -telúrica, sería apropiado decir-, sin embargo, aquí coloco algunas aproximaciones porque todavía no se pueden publicar maquetas por esta vía (clic en la imagen; hay más imágenes similares aquí).

Machu Picchu

Pareidolia cristiana

Códice

Vaya barullo enrollado y llamativo. Hace unos cinco años se descubrieron unos pequeños códices en una cueva jordana muy cerca del cruce de fronteras con Siria e Israel pero no se habían mostrado hasta ahora que su dueño -supuestamente por vía hereditaria- quiere que sean autenticados por expertos.

Los códices están hechos de plomo -y quizá cobre-, y algunos están cosidos con alambre como para que no sean leídos; en sus "portadas" hay imágenes diversas realizadas por moldeado en lugar de grabado. Datados en principio al principio del primer siglo inmediatamente surgen los titulares sobre el retrato de Jesús y demás. Y es que aunque no se ha descifrado la aparente escritura, ya algunos intérpretes han encontrado palabras o frases relacionadas con Jesús; otros, con las enseñanzas cabalísticas de Shimon Bar Yochai (el autor del Zohar, según Moses de León que lo escribió), quien vivió 13 años en una cueva alrededor del año 100 d.C.

Si estos librillos fuesen auténticos serían un gran descubrimiento sin duda; comentan que no se ha visto nada de este tipo anteriormente, y menos de esa época. Así que ya los aguafiestas -afortunadamente- han comenzado a encontrar los bemoles de esta partitura anticipada, bien por comparación con otras falsificaciones, o por sospechas sobre los involucrados, o lo que me parece más convincente, la observación de la similitud entre algunas de las imágenes que aparecen en las láminas y algunas monedas antiguas, como hace Ben Hambling y resumo en esta gráfica:

Similitudes

La supuesta "cara de Jesús" con corona de espinas y todo, es muy parecida a una moneda que representa a Helios. Y otro de los rostros de perfil parece idéntico -con las pérdidas del caso, debidas a la técnica de moldeo- al de Alejandro.

Recuerdo un caso en el que un árbol fue chocado por un automóvil y la grieta que dejó adquirió una forma más o menos triangular, inmediatamente apareció un culto local con cirios y flores frente a lo que algunas personas pensaban que era un retrato de la virgen María; supongo que los falsificadores cuentan con ello. Ya se verá...

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