Reinterpretaciones

Contradicción de Sansón

Creo que la propaganda fue inventada por alguno que se dio cuenta de lo fácil que es hacer alusiones a esas historias tan repetidas por generaciones que están en la conciencia de todo mundo. La "historia" de Sansón es una de ellas, difícilmente habrá quien no esté al tanto de su fuerza sobrehumana; la mayoría también recordará a Dalila. No es de extrañar que haya tantos productos Sansón, pegamentos, grúas, misiles, etc. Cualquier cosa a la que se le quiera atribuir fuerza la adquirirá o al menos estará asociada a ella con el sólo uso de la denominación.

Todo lo que se sabe de Sansón está descrito en el libro bíblico de los Jueces, entre los capítulos 13 y 20. Hijo tardío anunciado por un ángel, para poder concebirlo su madre se sometió a ciertos compromisos entre los cuales estaba el de nunca cortarle el pelo. Cuando Sansón creció se fue dando cuenta de lo fuerte que era, mató un cachorro de león, luego a treinta filisteos, luego a mil filisteos con una quijada de burro (lo único que tenía a mano) y entonces conoció a Dalila quien aparte de seducirlo estaba contratada por los filisteos para encontrar el origen de la superfuerza. Una vez descubierto el asunto fue capturado y le sacaron los ojos. Murió derribando la casa donde lo mantenían como espectáculo cuando el cabello le comenzó a crecer de nuevo, al parecer, sin que se percatasen los mismos que se lo habían cortado.

Esa es la lectura superficial, pero hay gente que lee a fondo las cosas, como Jeremy Schipper que ha publicado en Biblica un artículo donde resalta la contradicción evidente (e ignorada normalmente) entre los versículos 17 y 20 del capítulo 16 de Jueces. Dalila conoce a Sansón (en el sentido bíblico, por supuesto) y enseguida se pone a preguntarle cuál es la fuente de su imponente fuerza; tres veces le pregunta y tres veces le miente Sansón; en las dos primeras incluso ya había filisteos preparados para capturarlo, pero no en la tercera. Insiste Dalila una cuarta vez (¡qué fastidiosa!), el versículo 17 cuenta cómo Sansón "le abre su corazón": Sansón y DalilaLa navaja no ha pasado nunca por mi cabeza, porque estoy consagrado a Dios desde el seno de mi madre. Si me cortaran el cabello, mi fuerza se apartaría de mí, me debilitaría y sería como los demás hombres.
Y apenas unas líneas más adelante, v. 20, después que Dalila busca un hombre que le corta todo el cabello mientras duerme:Al despertar de su sueño, Sansón pensó: "Saldré del paso como las otras veces y me libraré". Pero no sabía que el Señor se había apartado de él.
Schipper se pregunta qué pasaba por la mente de Sansón para no darse cuenta de que él mismo había dado su secreto y creer que podría salir indemne como las otras tres veces. Para responderse, hurga en el texto hasta encontrar las razones que podría tener Sansón para querer prescindir de su fuerza. La clave está en una palabra cuya traducción varía entre cada versión y cada idioma; p.e.: en este sitio: Y el espíritu del Señor comenzó a actuar sobre él en el Campamento de Dan, entre Sorá y Estaol.
Y en este otro: Y un día en que Sansón estaba en el campamento de Dan, entre Sorá y Estaol, el espíritu del Señor comenzó a manifestarse en él.
Según Schipper, el verbo traducido tan variablemente (actuó, se manifestó) corresponde a una forma que siempre que se utiliza en otros contextos se refiere a un estado de inquietud y/o falta de sueño. A partir de allí nota que Sansón prácticamente no duerme, sobre todo cuando ha utilizado su excesiva fuerza; con el cansancio acumulado Sansón está más bien a favor de perder ese "beneficio" con tal de dormir.

Se trata de un efecto secundario. A eso debemos atribuir la cara de agotamiento que acertadamente puso a Sansón el escultor Arnoldus Quellijn (en la imagen, de Wikmedia). Pero la duda queda si el cansancio se debe al insomnio por el uso de la fuerza o a la insistencia machacona de Dalila. Es bastante evidente que la repetición funciona, tanto en el caso de la lectura bíblica, como en propaganda, como en el tesón de Dalila. Ni Sansón pudo contra eso.

Actualización: Un par de cosas se me quedaron en el teclado.

  • Uno, que Schipper pasa por alto la sed que sufre Sansón tras matar los mil filisteos; luce también como un efecto secundario.
  • Dos, la misma idea de efectos secundarios hace suponer que hay alguna droga actuando allí; quizá Sansón era "juez" (¿shamán?) porque tenía conocimientos de hierbas y las utilizaba...
  • Finalmente, es posible que tales análisis persigan subrepticiamente hacer más creíble el cuento con intención de darle veracidad al paquete bíblico.

La metamorfosis del chacal

Acercarse al asunto de la esfinge no es precisamente una tarea sencilla. Entre la versión oficial que atribuye su construcción y el modelo de su cara a Kefrén, por un lado, y los que dicen que fue construída hace más de diez mil años cuando no existía civilización conocida en Egipto, por otro, hay un abanico de teorías que sirve para poco más que echarle aire a cualquier intento de razonamiento.

Por este artículo de Matt Patterson me entero del trabajo de Robert Temple, El misterio de la esfinge: los orígenes olvidados del santuario de Anubis (2009), que viene siendo otra teoría más, pero que tiene su cosa interesante si uno no toma en cuenta que el anterior libro de Temple trata de las visitas de extraterrestres hace 5000 años y cosas por el estilo.

Temple utiliza la estrategia del método científico: observación ante todo. Cuenta que la primera vez que vió la esfinge se dijo que "no luce para nada como un león". Tradicionalmente se considera que la esfinge es un león con cabeza de hombre, que fue construída por Kefrén junto con su pirámide y templos asociados alrededor del 2500 a.C. y que el rostro representa al propio faraón. Se supone que fue esculpida a partir de un islote pétreo ya existente en el sitio.

Pero según Temple resulta que esa idea leonina parece no venir de su origen, sino de leyendas posteriores quizá originadas con la primera reforma-restauración que hizo Tutmosis IV más o menos en 1400 a.C. Ya en esa época lo más probable es que la esfinge estuviese enterrada en arena hasta el cuello como estuvo hasta fines del siglo XIX (*).

Todo el mundo está de acuerdo en que la cabeza de la esfinge es muy pequeña en relación con el cuerpo, lo cual podría ser un error de los escultores o bien... una pista de su forma original. Temple vió en el cuerpo similitud con el de un perro; de allí a encontrar la idea de que la esfinge representaba originalmente a Anubis (*), un dios guardián de los muertos, no es tan alocada. Sería el protector de la necrópolis de Giza y bien podría haber sido construída por Kefrén, pero habría sido transformada-reutilizada en varias ocasiones, cosa que es tradición entre los egipcios.

Temple supone que la famosa erosión sufrida por la esfinge se debe a que estaba situada en una laguna cuyos bordes todavía están visibles y dan esa impresión de "pozo" que la rodea. Si la esfinge original era una representación de Anubis podría verse así (imagen tomada de aquí, copia del libro de Temple). (*) Otras imágenes pueden verse haciendo clic en la primera.

Imagen del chacal sobreimpuesta a la esfinge, según Temple

Temple hace una investigación a fondo de las referencias históricas a la esfinge, así que no sólo se trata de intuición. Un punto fuerte es que la esfinge con cabeza humana -según él- no fue utilizada en el Imperio Antiguo, sino a partir de 2000 a.C., y supone que la cabeza fue realizada por algún faraón del Imperio Medio.

Para encontrar cuál podría ser sigue un escrito de Ludwig Borchardt (el mismo que descubrió el busto de Nefertiti) que hizo un análisis de las bandas del tocado (nemes) de la esfinge y encontró que el arreglo se corresponde únicamente con el estilo de la XII dinastía, y lo atribuyó a Amenemhet III. Sin embargo, Temple cree que la similitud es mayor con Amenemhet II. Una pequeña escultura-esfinge de Amenemhet II (*) conservada en el Louvre muestra una disposición de las bandas, pintura de los ojos y estructura del rostro muy similar. Otro artículo, de Biri Fay (The Louvre Sphinx and Royal Sculpture from the Reign of Amenemhet II), llega a la misma conclusión pero ella cree que fue Amenemhet quien copió el rostro de la esfinge para su escultura. Temple supone -al contrario- que fue este faraón el que transformó la cabeza de la esfinge para darle -humildemente- su imagen.

Aparentemente no se sabe con exactitud qué animal expresaba corporalmente a Anubis, se supone que era un chacal o un perro salvaje. Según estudios recientes el chacal egipcio, tradicionalmente considerado subespecie del "chacal dorado" no es tal, sino (100% comprobado genéticamente) un lobo, asociado más bien con el lobo gris, el lobo indio e himalayo.

Si creemos ambas cosas, ni la esfinge es un león ni Anubis es un chacal; cosas que animan a reestudiar asuntos dados por sabidos y que no dejan de ser estimulantes aunque estén sujetas a dudas.

Cestería y fuerza

No sé qué harían los ingleses sin Stonehenge; cada tres días inventan una teoría sobre lo que debe ser el sitio megalítico más fotografiado del mundo: observatorio astronómico, auditorio, cementerio, templo, y eso contando sólo las que recuerdo de golpe.

Y sobre el método de construcción ocurre más o menos lo mismo que con las pirámides; será porque son de la misma época (~ 2500-2300 a.C.). No hace quince días un grupo de la universidad de Exeter "descubría los secretos" del traslado de las rocas gigantescas suponiendo que utilizaban como rolineras unas piedritas talladas de forma redondeada cuya utilidad no había sido explicada hasta ahora de otra manera.

Pues poniendo a un lado esa idea, Garry Lavin propone y ha empezado a experimentar con grandes obras de cestería (con mimbre o similar) que irían enrolladas sobre las piedras a transportar. Lavin que también dibuja lo expresa así:

Esquema de traslado

El problema principal para quienes buscan explicaciones son las "piedras azules" de Stonehenge (sesenta según la nota de prensa) que pesan cerca de cuatro toneladas y fueron traídas desde un lugar de Gales situado a más de trescientos kilómetros. Según Lavin estos dispositivos permitirían incluso flotar con todo y piedra, además ha pensado incluso en la manera de frenarlos y empujarlos en pendiente.

Ciertamente, es de suponer que la técnica existía, lo que va a resultar complicado no es corroborarla con algún experimento (cosa que va a hacer el verano boreal que viene) sino comprobarla con alguna evidencia física, dada la naturaleza perecible de todos los materiales. Al menos no es una idea tan loca.

Polaco-madeirense

Manuel da Silva Rosa publicó este año el libro Colón portugués, como si no supiese que por más de trescientos años fue genovés, y luego catalán, o sefardí converso, o gallego, griego, turco, y hasta noruego.

Según puede leerse en las reseñas (como esta) que han ido apareciendo, Rosa, que ha estado investigando el asunto Colón desde hace como veinte años, en este nuevo libro asegura que Colón era hijo de un rey polaco, autoexiliado en Madeira. Y eso merece explicación.

Rosa llega a la conclusión de que el rey Władysław III de Polonia y I de Hungría no murió en la batalla de Varna contra los turcos en 1444 cuando tenía apenas 20 años y como consta en los libros de historia, sino que se retiró de por vida a la isla de Madeira sin hacerlo público (uno puede dudar de esto, pero de lo que no cabe duda es que el sitio propio para retirarse en el siglo XV -y quizá todavía- era Madeira).

El argumento parece surgir de una historia madeirense relativa a un personaje que llegó a la isla cuando apenas se estaba comenzando a poblar, cuyo nombre era Henrique Alemão, quien se casó con benepácito del rey portugués con una noble portuguesa. El relato dice que llegó a Madeira en 1454 cuando tenía unos treinta años y que vivía apartado en una villa muy lujosa en Madalena do Mar como a 25 km. de Funchal. Años después llegaron unos frailes franciscanos provenientes de Polonia por encargo del rey Kazimierz, hermano menor de Władysław que había sido nombrado rey tras un período de tres años (en 1447), con el encargo de pedirle regresar a su patria. Henrique Alemão negó totalmente ser Władysław y acusó a los frailes de locos, según el cuento.

Así que en primer lugar Rosa debe tomarse algún trabajo para establecer que el tal "Enrique Alemán" era Władysław III; y en segundo, que uno de sus hijos sería conocido como Cristóbal Colón.

Armas de ColónLos argumentos que se ven en el blog de Rosa son mayormente contra la idea de que Colón fuese un genovés proveniente de una familia de tejedores. Que si nunca habría podido casarse como lo hizo con Felipa Perestrelo e Moniz. Que si nunca habría podido entrar en las cortes de cuatro países europeos; que nunca podría haber tenido un escudo de armas (como el descubierto hace poco por Félix Martínez Llorente, a la izquierda); etc.

Pero en el análisis que Rosa hace del libro de Fernando (O Hernando) Colón publicado en italiano en 1571 sí que parece quedar claro que tanto el nombre como el apellido de su padre (de Fernando) son elegidos, esto es, inventados, no heredados. Sería una especie de dedicatoria a Cristo y al espíritu santo (en forma de paloma: colomba). El cambio de nombre era costumbre cuando se daba "un paso de fe", como una manera de invocar protección sobrenatural. Por otro lado, el libro de Fernando es quizá la fuente principal de las teorías alocadas sobre el origen de Colón ya que no dice dónde nació, pero comenta que quería mantener oculta su procedencia y su familia. Y vaya que lo logró.

Cosa curiosa es que todos los escritos de Colón son en castellano, con tintes que algunos califican como catalanismos y otros como portuguesismos pero los testimonios contemporáneos casi unánimemente lo califican de extranjero. El caso es que el hecho de esconder su origen le ha dado a Colón más publicidad que si hubiese dejado claro quiénes eran sus padres y abuelos.

Además del origen madeirense-polaco de Colón, Rosa supone que su verdadera misión era confundir a Castilla-Aragón para dejar la ruta tradicional de las Indias en manos portuguesas; misión que le habría encargado João II (y que implicaría ocultar su proveniencia y verdadera lealtad...). En fin, esta propuesta de Rosa, alocada como luce, ha convencido a algunos estudiosos; a nosotros -los no estudiosos- todavía no.

La malla imaginaria

Hará cosa de un año que no teníamos teorías nuevas sobre la construcción de las pirámides; afortunadamente Ole Jørgen Bryn de la Universidad Noruega de Ciencia y Tecnología ha subsanado esa carencia con una propuesta que se centra en el replanteo y planificación necesarios para edificar tales obras faraónicas, en particular la Gran Pirámide; artículo (PDF).

Bryn se pregunta un par de cosas: cómo podría el director de la construcción transmitir a los -posiblemente- 10.000 obreros iletrados la precisión y el diseño del trabajo a realizar; y cómo hacer para que la continua acumulación de piedras culminase como efectivamente fue en el ápice.

Concluye que se utilizó algún tipo de malla, una malla con características tales que hiciese práctico el progreso de la construcción que necesariamente sería tridimensional.

El sistema de medidas utilizado por aquellos egipcios estaba basado en el codo real (establecido por Petrie a fines del siglo XIX en 52,355 cm.) dividido en siete palmas de cuatro dedos. Bryn afirma que la unidad base de la malla no sería el codo, sino la palma porque el codo no se podría dividir convenientemente. Llega a suponer incluso que el primer plano de la gran pirámide sería algo como lo que presenta en la imagen; tendría una altura de un codo:

Primer plano

Dado que la altura de la gran pirámide es de 280 codos, este supuesto plano estaría en escala 1:280; la dimensión del triángulo clave para establecer la pendiente de la pirámide sería 220 codos (7 veces 220 palmas) en horizontal y 280 codos en vertical. La pendiente se expresaba en forma de recorrido horizontal para alcanzar cierta altura, denominado seked y que en este caso es de 5 palmas y 2 dedos por codo de altura (dice Bryn que el seked en la pirámide Kefrén es de 5 palmas y 1 dedo por codo, sorpresa para mí porque se ven muy similares):

En su interior la pirámide sería una pirámide escalonada formada por seis escalones decrecientes (o mastabas) y un último que consituiría la cumbre. En el esquema de Bryn se puede ver claramente cómo las cámaras "del rey" y "de la reina" están situadas justamente encima de la primera y segunda mastaba. Cada mastaba tendría una altura de 220 palmas o 40 codos.

Además, Bryn trata de explicar ese efecto de la gran pirámide sólo conocido en el siglo XX que consiste en una división por la línea media de sus caras cuyo propósito es totalmente desconocido (habría sido más sencillo simplemente hacer la cara plana). Dice que en el punto medio de la base redujeron un codo y por cada escalón fueron reduciendo una palma en esa misma línea.

Para Bryn la utilización de esta malla constructiva explica la construcción de la pirámide sin necesidad de apelar a π ni a matemáticas sofisticadas, con sólo el uso de regla y plomada.

La idea del uso de la malla es muy lógica; sólo queda confirmar algunos de los supuestos, como el escalonamiento interior, cosa que no ocurrirá pronto.

Tartesos celta

Nada mejor para provocar la curiosidad que la falta de información. Es lo que pasa con la casi mítica ciudad (o región) de Tartesos, mencionada aquí por Herodoto, allá por Estrabón y poco más, afamada por su producción de plata y perdida para la historia ya desde el siglo V a.C.

Con esos pocos indicios se acostumbra a situarla en el suroeste de la península ibérica. Algunos dicen que la ciudad estaba en Cádiz o cerca, otros en Huelva, y otros en cualquier otra parte. Sin embargo, lo que sí hay con alguna abundancia es restos epigráficos (como el de la imagen, de Wikipedia) atribuidos a la cultura tartesia y cuya grafía ha sido descifrada, esto es, se le han dado valores sonoros a sus signos, pero no se conoce el lenguaje en el que fueron escritos ni su significado.

Escritura tartesia

Pero hipótesis no faltan: fenicio, ibero, vasco (cómo no), etc. En ese contexto, John T. Koch, un experto en lenguas célticas ha estudiado aquellos vestigios y encuentra una cantidad de relaciones con varios lenguajes celtas (documento PDF, vía). Koch -basado en los trabajos previos de muchos otros investigadores- analiza una gran cantidad de palabras, su razonamiento se puede ver en una muestra:

original
ariariśe: "para Ariorijs", comparar con el hispano-céltico ARIOVNIS MINCOSEGAEIGIS; el galo Ario-manus atestiguado cinco veces en inscripciones romanas de Austria; Ario-uistus, Ario-gaisus, y Ariíos.

Koch menciona que en muchos casos es posible interpretar los textos como frases funerarias en un lenguaje céltico, lo que concuerda con la existencia de lenguas célticas en el sur de la península ibérica en los siglos previos al V a.C. Las implicaciones serían importantes para el estudio de la dispersión celta y el poblamiento de Europa, entre otras interesantes derivaciones.

Historia fabulada

Acabo de leer La Biblia Desenterrada del año 2001 (hay también un documental de cuatro capítulos del 2006) de Israel Finkelstein y Neil Asher Silberman. El planteamiento general parece ser el de poner al día la denominada arqueología bíblica, contrastando las famosas escrituras con los hallazgos arqueológicos y las fuentes externas; cosa que ya se había hecho (me cuentan) pero por alguna razón las conclusiones de ese contraste no llegan al público general (esto es, a uno). Este libro ha tenido mucho éxito, veremos si el conocimiento general deja de ser tan dogmático como las "autoridades" han querido.

Según cuentan los autores, en Israel se hizo en los años 50 una prospección arqueológica superficial de todo el territorio, metro por metro, con lo cual detectaron cada posible lugar que requiriese alguna excavación; además con los datos recogidos se compuso una cronología de ocupación de la cual se deducen las etapas de poblamiento de la región. Por esta razón, así como por una interpretación crítica de los libros bíblicos concluyen que el reino de Judá siempre era el más pobre y menos poblado de los territorios considerados tradicionalmente como israelitas, las tierras altas de Palestina.

Sin embargo, sería la gente de Judá (alguna gente en todo caso) y Jerusalén la que compondría la versión final de la Biblia que ha llegado hasta hoy.

He tratado de emular esa conclusión mediante una forma pedestre, ya que no dispongo de otros datos tomé una compilación de sitios mencionados en la Biblia (hecha por OpenBible.info, en formato KML); allí aparece localizado cada lugar bíblico una sola vez, y aún así, se puede apreciar la mayor concentración en el que era territorio de Judá y alrededores de Jerusalén, y algo menos en el correspondiente al reino "del Norte" o Israel. Estoy seguro que si se esto se repite representando el número de menciones de cada lugar, quedaría aún más retratado el lugar de origen de los libros bíblicos.

Densidad toponímica

No se trata solamente de ubicación, sino de intención política. Finkelstein y Silberman (FyS) encuentran que la reescritura de viejos textos, anales de los reinados y tradiciones orales que es la Biblia (y particularmente los libros "históricos": Reyes, Crónicas, Deuteronomio) ocurrió específicamente durante el reino de Josías (siglo VII a.C. el rey más justo y bueno que haya existido según los autores del cuento bíblico) cuando se "descubrió" en el templo -durante una remodelación- el libro de la ley, que según creen los eruditos era el Deuteronomio. Las opiniones están no muy divididas entre quienes piensan que realmente se descubrió el libro (quizá escrito durante el reino de Ezequías) y quienes creen que lo redactaron los acólitos de Josías e hicieron la comedia de "encontrarlo".

De los famosísimos reyes David y Salomón y su supuesto imperio no queda ninguna traza ni arqueológica ni de otra clase fuera de la Biblia. Es muy llamativo sin embargo que de los reyes que sí quedan testimonios abundantes tanto en vestigios como en referencias externas (mayormente egipcias y asirias, pero también arameas) son Omri y Ajab, padre e hijo, que fueron reyes del Israel del norte y son tratados -como todos los reyes de Israel (no Judá)- como pecadores, malévolos, etc. Quizá por ello FyS dejan caer si el fabuloso reinado de Salomón no corresponde más bien al de Omri, en la versión compilada de ambas historias que es la que vemos en el libro de los Reyes.

Porque está muy claro (al menos para FyS y montones de otros estudiosos) que la Biblia fue compuesta en el siglo VII a.C durante el reinado de Josías, por parte de un grupo de gente, probablemente sacerdotes, de un partido exclusivista que se ha dado en llamar 'deuteronomista' porque en el Deuteronomio principalmente dejó expresada su visión de un solo dios, un solo rey y un solo templo. La misma Biblia narra cómo la gente seguía rindiendo culto a sus ídolos en los "lugares altos" y en casa, a pesar del supuesto pacto que Dios había hecho siglos antes con el "pueblo elegido". La visión monoteísta fue impuesta sobre la población solamente después del retorno de los exiliados de Babilonia tras la destrucción completa de Jerusalén (siglo VI a.C) y probablemente escrita en su versión definitiva por Esdrás (Ezra) el escriba. En el exilio el Libro se convirtió en la única referencia nacional, a falta de rey, país y templo.

Porque esa idea de conquista y unión de los dos reinos (Israel y Judá) es más bien un plan de Josías, que pretendía justificar así su derecho al territorio del norte que había sido despoblado y destruido por los asirios en 720 a.C. (la fecha de la "desaparición de las 10 tribus"). El plan no se realizó porque a Josías lo mató el faraón Neco en circunstancias no muy claras. Además, los asirios terminaron por destruir Jerusalén y deportar a una buena parte de población (ricos, artesanos, músicos, etc. como habían hecho con Israel).

Largo tramo del libro se va en desconstruir la historia de los patriarcas y la conquista militar de Canaán. Prácticamente no le quedan dudas a FyS de que los futuros israelitas eran habitantes originarios de Canaán cuya única seña de identidad con relación al resto de la población entre los restos arqueológicos es la inexistencia de huesos de cerdo; una carencia que sólo se explicaría por algún tipo de compromiso o costumbre. También, en demostrar que las descripciones expuestas en los libros se corresponden con la realidad del siglo VII a.C y no antes. Ejemplos: la existencia de camellos domesticados, el tráfico de bienes con Arabia, la mención de los filisteos (que habrían llegado alrededor del siglo XII a.C. pero las poblaciones mencionadas eran importantes entre los siglos VII y VII a.C.); la mención de Bosra como capital de Edom que sólo llegó a formarse como ciudad en el período asirio.

Así que cuando cae el reino del norte ante Asiria, mucha gente se refugió en Judá, su población llegó a crecer más de diez veces, al mismo tiempo se da una ampliación de la alfabetización (FyS: "La autoridad de un texto escrito tuvo, por primera vez, el efecto del que carecían las epopeyas o las baladas recitadas") y aparece una burocracia estatal en Judá y es en ese contexto que el partido deuteronomista reúne prácticamente todo lo que se sabía o suponía de la historia del territorio de Palestina (la historia de Noé, por ejemplo, es copia o versión de una más antigua sumeria; las historias de Abraham y Jacob serían recuerdos del poblamiento de la región) para crear esta "historia" que ha tenido tanto éxito y republicación y ahora se conoce como 'judeocristiana'.

Otro aspecto interesante y que coincide con las lecturas críticas de muchos estudiosos es la influencia de Asiria en todo el asunto (la "Alianza" de Dios con el pueblo, por ejemplo es prácticamente una copia de los tratados de vasallaje Asirios), sin embargo, apenas si hay menciones de los asirios en la historia bíblica y nunca se le da la importancia que realmente tuvieron: si Asiria destruía a Israel era porque sus reyes eran "malos", etc. (ver también).

A primera vista el planteamiento de FyS parece iconoclasta y reduce considerablemente la veracidad histórica de los libros bíblicos; pero no sé hasta qué punto se corresponde con una visión neo-israelita que busca justificar la presencia en suelo palestino de los israelíes porque "son habitantes originarios". En cualquier caso se trata de un libro iluminador que debería ser leído por un montón de dogmáticos que todavía hay por ahí.

Confirmación anticipada

Un montón de fuentes noticiosas nos abruman con el novedoso descubrimiento del palacio de Odiseo, que se encontraría según el arqueólogo Thanasis Papadopulos en Exogí al norte de la isla de Itaca, en el promontorio que se ve en la imagen.

Exogi

Pero como suele suceder cuando aparecen estos titulares lo que en realidad se ha conseguido es una construcción más o menos grande de tres plantas, del siglo XIII a.C. El sitio (si se ignora la teoría de Bittlestone) y la fecha (si se ignora el detalle del eclipse) entran en el marco supuesto para la guerra de Troya y por tanto la vida de Odiseo, sin embargo, no hay ninguna relación -hasta el momento- con el ingenioso héroe de la Odisea y la noticia no pasa de ser otra utilización de nombres famosos para atraer la atención de incautos como uno. Es lo que tiene aparecer como protagonista de una obra muy antigua y muy leída (¿leída?).

La música del pitagórico Platón

Contra lo que pudiera pensarse al ver la machacante cantidad de noticias que repiten el asunto, el trabajo de Jay Kennedy sobre la estructura digamos por ahora oculta de los diálogos de Platón, es realmente interesante. Como el propio autor confiesa, la intuición surgió durante un tiempo en que dictaba dos cursos simultáneos, uno sobre la República de Platón y otro de historia de las matemáticas en el que discutía algo de la música y la matemática pitagórica.

Y de eso se trata, un análisis esticométrico -que es como se decía en griego lo que ahora con palabras griegas se llama bibliometría- de la obra de Platón arroja unas correspondencias que apuntan a conclusiones relativamente sorprendentes (trabajo completo, PDF).

La esticometría era la medición del número de líneas de un texto, ya que no se contaba por páginas y se utilizaba para asegurar la calidad de las copias y para determinar los pagos de los copistas entre otras razones; quizá también se utilizaba como una especie de pie poético manteniendo cierta longitud en cada línea. Kennedy recuenta ciertas fuentes antiguas (principalmente el catálogo de Calímaco que contó todas las líneas de las obras en la biblioteca de Alejandría) que informan sobre su uso particularmente en autores pitagóricos. Análisis previos mostraban que las líneas de los diálogos de Platón estaban en promedio entre 35.56 (en el Cratilo) y 34.32 (en el Banquete) caracteres; Kennedy aproxima a un promedio de 35 caracteres por línea. El hecho de que los diálogos hayan sobrevivido relativamente bien pudiera deberse a la utilización de estas medidas.

La primera observación de Kennedy tiene que ver con la situación de ciertos discursos en algunos diálogos; como el discurso de Sócrates en el Menexeno que ocupa diez doceavos del libro. Observaciones similares en otros diálogos le llevan a suponer que la estructura de los diálogos estaba compuesta en doce trozos, y pone ejemplos abundantes en los que las intervenciones de los dialogantes cuadran con muy poco error con cada una de esas doceavas partes.

Ya puesto sobre la pista, evidencia que con un error no mayor de uno o dos por ciento:La Apología tiene 1200 líneas, o 100 por doceava parte
El Protágoras, el Cratilo, el Filebo y el Banquete tienen cada uno 2400 líneas, 200 por doceavo
El Gorgias tiene 3600 líneas, o 300 por doceavo
La República tiene 12000 líneas, o 1000 por doceavo
Leyes tiene 14400 líneas, o 1200 líneas por doceavo.

Tanto la longitud de los diálogos como la de los discursos y ciertos cambios significativos en los argumentos dan la impresión del uso de una estructura esticométrica y la utilización del número 12 en varios contextos.

Además, la comparación entre diálogos muestra que en el punto medio, alrededor del 50 por ciento de la longitud del texto hay referencias a la justicia o a la sabiduría, o ambas. Los párrafos con connotación negativa suelen aparecer en ciertas posiciones, típicamente en los doceavos diez y once, mientras que los conceptos positivos predominan en los doceavos ocho y nueve. Kennedy menciona que aunque hay referencias al mal y al bien, uno de ellos es preeminente en cada uno de los sectores en cuestión.

Esto lleva a la conclusión de que Platón utilizaba la escala musical de doce notas como patrón sobre el cual escribir los diálogos. Algunas partes del contenido se colocan según sean más o menos armónicas; según entiendo, la relación es por proporción numérica, como la cuarta que en términos musicales corresponde a la posición del dedo sobre una cuerda extendida (monocorde) que da esa nota a 1/3 de su longitud y así la tercera corresponde a 1/4; etc. Las relaciones que contienen números enteros y bajos se consideraban armónicas y las de números altos disonantes y así habría Platón (o quien haya escrito los diálogos) distribuido sus mensajes positivos/armónicos o negativos/disonantes.

A pesar de las aproximaciones y los posibles errores, buscar una estructura esticométrica en obras atribuidas a Platón da resultados congruentes con los estudios previos; diálogos apócrifos como Sobre la justicia, el Minos y otros no tienen tal estructura, por lo tanto, también serviría para establecer la autoría platónica (o al menos de una escuela similar) en los casos dudosos.

Eruditos connotados habían establecido que Platón no era pitagórico y muy poco aparece Pitágoras en su obra, sin embargo hay muchos escritos de neo-pitagóricos que proclamaban la existencia de mensajes escondidos en los textos de Platón en los cuales se evidenciaría ese carácter pitagórico oculto. De ahí que el propio Kennedy hable de un desciframiento del código de Platón.

Para rematar lo que luce un argumento convincente, Kennedy plantea que hay alusiones al número áureo, o proporción dorada (según Euclides: "cuando la línea entera es al segmento mayor como el mayor es al menor.") en el punto porcentual 68,1 de los diálogos; un número relacionado con el centro apropiado entre extremos (aurea mediocritas) y que según Aristóteles era una cosa típicamente pitagórica.

Sea cual sea la reacción de la academia, este enfoque se siente fresco y vigorizante.

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