mutaciones

Pintoresco von Guerard

Hobart, Tasmania

Esta imagen de Hobart, capital de Tasmania, a orillas del estuario del rio Derwent fue realizada por Eugene von Guerard y forma parte de una publicación con 24 litografías disponible en la Universidad de Tübingen (via: Bibliodyssey). Von Guerard nació en Viena y fue a Australia a buscar oro pero su fracaso le hizo retornar al oficio que le venía de familia; vivió durante 30 años allí y retornó a Europa en 1882 (murió en 1901). Su ojo para el aspecto pintoresco de los paisajes es impresionante, para no hablar de la realización técnica.

Increiblemente, no he conseguido una vista similar más aproximada que la tomada por Andrew & Sara (abajo), una cosa inexplicable porque el monte Wellington es muy fotogénico desde este punto, llamado antes y ahora Kangaroo. La estupenda ubicación de Hobart está descrita por el mismo Von Guerard:
La situación de la sureña capital de Tasmania es casi, si es que no totalmente, impar. Génova, Nápoles y Rio de Janeiro pueden compararse con ella en este sentido, pero es dudoso que la naturaleza haya hecho tanto por estas tres últimas ciudades como por la primera; y los jueces más imparciales concordarán en darle la preferencia. [...] Tras ella, el monte Wellington se eleva hasta una altitud de más de 1200 m. y sus inmensas pendientes están cubiertas con bosques que se extienden desde su base hasta el borde de los desnudos picos graníticos, que se cubren de nieve durante los meses de invierno. Frente a la ciudad el Derwent se expande como una hoja de agua lacustrina, de borde irregular y rodeada por ondulantes colinas punteadas con granjas. Y toda la escena está dominada por la gran masa de la montaña con su cabeza en las nubes y sus pies en el mar, que llena el ojo con sus vastas proporciones e impresiona la mente por su masa imponente. [...] Esta vista, es necesario añadir, ha sido grabada a partir de un esquema realizado en 1835 ... permite comparar el presente con el aspecto anterior de la ciudad y así medir el gratificante progreso que Hobart Town ha tenido durante los últimos doce años.

Que es justamente lo que persigue esta nota, sólo que algo más de 170 años después.

Vista de Hobart

Treinta años en una esquina

Era 1981, un viaje entre Cambados y Verín, pueblos gallegos de piedra; a medio camino en una brevísima parada, tomamos esta foto de lo que decían era un monasterio...

Monasterio en 1981

Gracias a Darío nuestro corresponsal en el extrajero podemos ver el estado actual del sitio apenas atisbado entonces.

El pueblo es Celanova, la calle es la Rúa de Encarnación y el edificio es el antiguo Monasterio de San Salvador.

Monasterio en 2011

No se puede decir que haya cambiado mucho, prácticamente lo único nuevo son las farolas; el monasterio (ahora hotel y alcaldía, según tengo entendido) sigue idéntico, prueba innecesaria de que antes se construía mejor.

Prokudin-Gorskii en Tbilisi

Desde que me enteré de la existencia de fotografías de Sergei Mikhailovich Prokudin-Gorskii y de que se pueden conseguir en la Biblioteca del Congreso (USA), de cuando en cuando vuelvo a recrearme con esas imágenes. Esta vez me propuse reconstruir el proceso (bien explicado aquí) de realizar la imagen en color a partir de los tres negativos blanco y negro que originalmente produjo Prokudin-Gorskii. Para ello busqué fotos de Tbilisi (o Tiflis) en Georgia, que están entre las que me parecen más llamativas y encontré ésta (abajo), cuyo pie de foto dice "Parte occidental de Tiflis". Descargué el grupo de negativos (tiff, 68 MB); separé las partes: azul, verde y roja y con GIMP coloqué cada una en una capa. Luego traté de alinear las tres capas, que es lo más complicado, luego asigné a cada capa su color correspondiente (GIMP: menú >Colores>Colorear...) y las capas superiores se ponen en modo 'Pantalla' (o 'Screen') y listo, aunque supongo que se puede mejorar.

El segundo paso consiste en ver cómo ha cambiado Tbilisi desde 1915 cuando Prokudin-Gorskii pasó por allí hasta ahora. No es cosa fácil, aviso. En Flickr hay más de 240.000 fotos que tienen como etiqueta 'Tbilisi'. Se puede saber (mediante GoogleEarth o similar) que la montaña al sur de Tbilisi es el lugar desde donde fue tomada la fotografía (de hecho es el cerro Matsminda, en la iglesia de San David); y es probable que mucha gente llegue allí a hacer lo mismo, pero de la probabilidad a la certeza hay un camino empinado. Después de varios intentos sin fruto, encontré una panorámica que aparentemente incluía la zona fotografíada por Prokudin-Gorskii, del usuario Fatboyke.

Pano Tiflis

Resultó que no sólo la incluía sino que el ángulo es prácticamente exacto, como se puede apreciar (con alguna dificultad por el tamaño reducido) al colocar una encima de la otra (pasar el ratón sobre la foto). La diferencia más notable es el aumento de árboles, particularmente a orillas del río Kura, y en segundo lugar el crecimiento y densificación de la ciudad. Varios de los edificios se conservan aunque están parcialmente tapados por otros más recientes.

Otra obra faraónica en Egipto

Nada extraño en ello si fuese hace 4500 años; pero el hecho de que sea actual requiere algunas puntualizaciones.

El Egipto actual está conformado en un 95% de desierto; en veinte años su población ha pasado de 20 a 70 millones de habitantes que viven a lo largo del viejo valle del Nilo y según algunas cuentas llegará a 120 millones en los próximos 20 años.

La provincia del Valle Nuevo ocupa todo el suroeste del país, tiene 360.000 kilómetros cuadrados y menos de 200.000 habitantes. Poblar esta región amplía las posibilidades de crecimiento y de producción agrícola. Un crecimiento "hacia dentro" del propio país.

Denominado proyecto Toshka o del Valle Nuevo esta obra ampliará supuestamente el área habitable de Egipto hasta un 25% mediante el desvío de agua desde Assuan hacia el desierto. En la imagen satelital se ve el estado de la zona en 1987, al pasar el cursor por encima aparecerá otra imagen del 2007 en la que se aprecia el trazado del canal. En los años 90 el exceso de agua represada en Assuan fue derivada hacia el desierto y formó algunas lagunas que luego se fueron evaporando. No sé si eso fue planificado o casual y sirvió como estímulo para el proyecto que se propuso en 1997.

El agua de Assuan debe elevarse para llegar a la zona elegida; de entre 140 y 180 metros sobre el nivel del mar a más de 200. La planta de bombeo es inmensa y envía millón y medio de metros cúbicos al día. Fue inaugurada en 2005.

El problema del agua o más bien de su carencia ni siquiera es percibido por algunos países; en el norte de Africa sí que están atentos a la situación. El proyecto Toshka supuestamente no utilizará sino la cuota asignada a Egipto en el Tratado del Nilo (1959) que es de 55.000 millones de m3. al año.

Quien ha visto no uno sino varios proyectos de regadío construidos y abandonados no puede sino dudar del éxito de un proyecto como éste cuyos resultados se comenzarán a ver en unos 10 años. Ojalá no quede como las pirámides.

Tres años en dos pasos

Comentaba en la nota anterior sobre la posibilidad de hacer superposiciones de imágenes que mostraran los cambios ocurridos en determinado lugar, después de una búsqueda prolongada he conseguido este adelanto: dos fotografías de Apartaderos (Mérida, Venezuela, 3200 m.s.n.m) de agosto 2005 y 2008, tomadas casi del mismo lugar. Sólo hay que pasar el ratón por encima de la imagen y se verá la más tardía.

El asunto se complicó principalmente porque el Gimp falló en un importante detalle a la hora de hacer las alteraciones de perspectiva necesarias para cuadrar las imágenes, ya que están tomadas con diferentes cámaras (y longitudes focales) y diferente ángulo: al modificar la perspectiva la capa pierde su transparencia, con lo cual es casi imposible lograr el efecto adecuado. En cualquier caso, esto es lo que pude hacer; espero que en la próxima versión de Gimp las capas mantengan su transparencia en las manipulaciones.

También me costó encontrar un código apropiado (puro CSS) para mostrar la superposición, éste funcionó.

Pellacata

Mi diario recorrido por BibleOdyssey trajo ayer un interesante acertijo producido por un par de cosas: una, entre las ilustraciones de un libro de Johannes Nieuhof (1618-1672) acerca de sus viajes por la India, estaba ésta (abajo) que muestra la ciudad de Pellacata con su castillo y, ya se sabe que no puedo ver algo que parezca un mapa porque quedo embelesado:

Pellacata

En segundo lugar, el autor de BibleOdyssey explica que las láminas corresponden a la traducción al inglés del libro de Nieuhof hecha por la editorial Churchill de Londres en 1703, dedicada a los libros de viajes, pero que no era muy fidedigna en esto de las fuentes. Así que ante la duda de si el mapa de Pellacata correspondía a una ciudad totalmente diferente a su representación, o era quizá incluso pura invención, me puse a buscar...

El primer error fue buscar en la costa malabar, oeste de la India, cosa que hice porque el resto de los dibujos correspondían a esa zona; al cabo, resultó que la tal ciudad está situada en el sureste de India, y su nombre actual es Pulicat (o Pazhaverkadu, Tamil Nadu) y está situada en un lago o más bien, albufera, como se intuye en la imagen original. Una vez encontrado el sitio e imposibilitado de viajar hasta allá para tomar la foto correspondiente, me conformaré con esta vista "googleearthica":

Pulicat

Pulicat fue un enclave portugués, holandés en la época de Nieuhof, luego británico. El fuerte construido por los holandeses, llamado Geldria (aquí hay un detalle, junto con monedas de la Compañía holandesa de las Indias Orientales) que aparece en estado prístino en la imagen original, ha desaparecido. En su lugar parece haber una especie de parque arqueológico, la mayor área verde del pueblo actual. Las colinas que parecen rodear la ciudad son puro invento, es de suponer que el dibujante imaginó ese punto de vista. La salida al mar, no está frente a Pulicat, sino a unos cinco kilómetros más al norte (ambas vistas están dirigidas al este). La entrada que parece principal ha cambiado, pero en general la conformación general del poblado y su accesos se mantiene, incluso la laguneta situada dentro del área urbanizada. Afortunadamente, los ajusticiamientos de nativos reflejados a la izquierda del dibujo, se fueron con los colonizadores.

Imagen de ciudad

Cualquiera que viva en el centro de Venezuela tendrá -digo yo- la curiosidad de saber qué es y hasta dónde llega ese centro. No hace mucho se trataba de un grupo de ciudades y pueblos enlazados por las carreteras que sucedieron a los viejos caminos reales o quizás precolombinos entre Caracas y Valencia. Pero, como es notorio para quien vive y quien pasa por allí, eso ya no es así. Así que aprovechando la circunstancia de que en los tiempos actuales no hace falta ir a Cartografía Nacional para hacer un planito de la región, me puse a determinar las zonas urbanizadas que se encuentran alrededor del Lago de Valencia, a las cuales apliqué un color "moradito". Para ello me basé no tanto en la imagen base (procedente de GoogleMaps) sino en mi conocimiento de la zona. El resultado se ve aquí (clic para imagen grande):

La urbanización del centro de Venezuela

Es de hacer notar que esta marca de urbanización es plana; faltaría señalar las diferentes densidades, pero para eso espero algún pago ;-) No coloqué los nombres de las ciudades porque creo que son más o menos identificables; claro que el gran manchón alrededor del lago ya podría tener un nombre único (el lago es el hueco azulnegro en el medio). Hay una flecha (poco visible en la miniatura) que señala a La Encrucijada.

Seguramente me he quedado corto; he tratado de marcar solamente las áreas que positivamente están llenas de casas o construcciones. Es fácil ver que lo único que se salva de esta especie de cáncer son -por ahora- las zonas montañosas de mayor pendiente. También es bastante evidente que eso morado está haciendo metástasis. Al menos queda la ilusión de ver la franja verde, existente porque está protegida por al menos tres parques nacionales y aún así en permantente reducción.

La casa de la aduana

En el Album de Caracas y Venezuela que Henrique Neun publicó a fines del siglo XIX, aparece esta imagen de la Casa de la Aduana de Puerto Cabello.

La casa de la aduana de Henrique Neun

Se trata de la ahora denominada 'Casa Guipuzcoana' construida seguramente por esa compañía y que según algún folleto turístico fue donada al General Páez por sus "servicios a la república", y cuando Neun pasó por allí era de nuevo casa de la aduana. Es una edificación de dos pisos más ático que se mantiene en bastante buen estado aunque plagada de palomas y sus consecuencias. Actualmente es una biblioteca pública y se puede visitar en gran parte.

En los ciento veinte años que han pasado entre ambas imágenes el edificio ha sufrido algunas modificaciones (no muy visibles por los árboles de la actual plaza) como pérdida de dos puertas frontales, que ahora son ventanas; cambio de cinco pequeños balcones -en cada ventana superior- por un sólo balcón central ahora techado, etc. Esta casa se encuentra muy cerca de la entrada del puerto -como es lógico- y lo que era la zona de movimiento de carga (incluso con rieles para facilitar el transporte mediante tracción sangre) es ahora una pequeña plaza que ofrece algo de sombra que se agradece mucho aun cuando se pierda amplitud de vista.

Biblioteca pública en Puerto Cabello

Lo que más me llama la atención es que la pequeña -y estrecha- calle de la izquierda y al fondo se mantiene casi igual. Los cambios en esas casas son mínimos. Es evidente también la transformación del vestido y la forma de actuar de las personas aun en estas instantáneas. No se imagina uno cómo se podría andar con aquellas ropas; actualmente, lo más popular son los "chores" y las franelas.

Claves de actualidad de la segunda foto: moto y kiosko de celulares.

El Valle, Mérida

Ferdinand Bellermann viajó por Venezuela entre 1842 y 1845 y es probablemente el más profuso pintor de paisajes venezolanos del siglo XIX. Como tantos otros alemanes, vino siguiendo el camino de Humboldt y su obra refleja la admiración que sentía por la diversidad vegetal que aquí encontraba. Estuvo principalmente en Caracas, la Colonia Tovar que se iniciaba, Puerto Cabello y Mérida. Sus cuadros estuvieron de moda en un tiempo ya remoto, sin embargo, parecen seguirse cotizando entre los plutócratas autóctonos.

Gracias al libro 'Memorias del paisaje' editado por la Galería de Arte Nacional con ocasión de una exposición de la obra de Bellermann realizada entre fines de 1991 y principios de 1992, dispongo de algunas reproducciones que pienso contrastar con la realidad actual. Dicen que Bellermann pintó muchos cuadros de memoria, años más tarde (1870) y que pintaba siguiendo cánones paisajistas de su época más que representando lo que veía directamente. En cualquier caso, es el único -creo- testimonio visual de esa época pretérita y poco documentada.

Un ejemplo: cuando uno ve esta imagen, que titulan en el libro 'Valle en la sierra de Mérida', inmediatamente se nota que se trata de El Valle, ahora más popularmente conocido como La Culata, al noreste de Mérida:

El Valle según Bellermann

Sin embargo, cuando uno se encuentra allí, en el probable sitio de la ejecución pictórica, la cosa no se ve tan clara (la fotografía está tomada desde el monumento a Bolívar erigido en 1842, y si no fue desde allí mismo donde Bellermann pintó, fue muy cerca, aunque todo el borde de la meseta merideña está tan lleno de casas que resulta improcedente encontrar el sitio exacto). En primer lugar ¿cómo es que hay más árboles ahora que entonces?

El Valle en 2006

Luego, es evidente el toque dramático que le puso Bellermann tanto por el color como por la exageración de las pendientes que rodean al río Mucujún. La mesa que aparece al centro del cuadro parece ser la que ahora llaman Vallecito, pero no es tan evidente como entonces. Increiblemente, el trazado del río es prácticamente igual. La carretera trasandina que permite el acceso a Mérida actualmente pasa por la ladera de la derecha, y de hecho, toda la vertiente visible corresponde al tramo de la muy popular Vuelta de Lola que constituye la principal entrada de la ciudad. La ladera izquierda, despoblada en el cuadro de Bellermann está llena de edificios ahora. Aunque las nubes en el fondo sobre los picos parameros siguen siendo similares, algo ha cambiado en 160 años.

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