escepticismo

Al-Ma'arri

Tiempo y espacio
Dos destinos nos sujetan, un futuro y un pasado,
Dos navíos nos abrazan: tiempo y espacio.
Y si preguntamos qué fin pretendía nuestro hacedor
Una voz responde sin pronunciar palabra alguna.

Para que digan que uno aquí tumbado frente al computador no es atrevido. Esos versos son del poeta sirio Abu al-'Ala' al-Ma'arri (973-1058), traducidos al inglés por un tal Nicholson y reconvertidos a la lengua de Quevedo por este servidor. Lo más sorprendente es que tengo la impresión de haber mantenido el espíritu del original, que ni he visto.

Al-Ma'arri quedó ciego a los cuatro años por alguna enfermedad y comenzó a escribir poemas siendo niño aún. Pasa por ser un racionalista en tiempos no precisamente aptos para ello (según parece los tiempos apropiados para el racionalismo no terminan de llegar tampoco en nuestros días) y también era algo misántropo y ascético por desidia. Según cuentan trataba de imponer el uso de la razón en contra de la costumbre o la autoridad. Con todo esto es de suponer que no le fue demasiado bien.

Decía Al-Ma'arri que "los monjes en sus claustros y los devotos en sus mezquitas siguen ciegamente las creencias de su localidad, si hubiesen nacido entre magos o sabeos serían magos o sabeos". Que me recuerda aquello de Simón Rodríguez ocho siglos después: no hay cosa más patriota que un tonto.

La cita más conocida de este personaje está extraída este pequeño poema (retraducido también):

Las dos sectas universales
Todos yerran - musulmanes, judíos
cristianos y zoroastrianos:
La humanidad sigue a dos sectas globales:
Una, inteligentes sin religión,
La otra, religiosos sin intelecto.

Y es que en pleno dominio del Islam pudiera no sólo sobrevivir sino ser popular alguien no precisamente ateo pero sí descreído y escéptico resulta sumamente llamativo. Debe ser que sus poemas están escritos en muy buen árabe; están compilados en tres colecciones la más famosa de las cuales es Risālat al-ghufrān o 'Epístola del perdón', que puede haber tenido una gran influencia en ciertas obras de la la literatura occidental.

Otra definición

Escéptico es quien prefiere aquellas creencias y conclusiones que son confiables y válidas a aquellas que son cómodas o convenientes y por lo tanto aplica rigurosa y abiertamente los métodos de la ciencia y la razón a toda declaración empírica, especialmente las propias. Un escéptico otorga aceptación a cualquier declaración con una lógica válida y una completa determinación de la evidencia disponible, y estudia los errores de la razón humana y los mecanismos del engaño para evitar ser engañado por otros o por sí mismo. El escepticismo valora el método más que una conclusión particular.

http://skepticblog.org/2008/11/17/skeptic-the-name-thing-again/

Vía: http://dailygrail.com

Escépticos y no tanto

Este artículo de Mac Tonnies trata de deslindar tres términos (escépticos, desmitificadores o desenmascaradores (debunkers) y creyentes) frecuentemente aplicados a las personas según la actitud con que enfrentan un determinado fenómeno, en este caso la búsqueda de inteligencia extraterrestre.

Dice "Los escépticos son pensadores; no desmitifican ni creen" en principio; "ser escéptico requiere valor y flexibilidad intelectual". Por eso debe ser que todo el mundo dice ser escéptico, el término tiene cierto prestigio, y quien quiere prestigio busca colocarse muchas etiquetas prestigiosas.

De los "desmontadores", desmitificadores o como quiera que se traduzca 'debunkers' dice que "son los más virulentos de los auto-denominados 'escépticos' contemporáneos". Estas personas quizá responderían a la descripción de anti-creyentes.

"Los creyentes no sienten necesidad de hechos; unas pocas vagas correlaciones... bastarán". Tonnies asocia a los creyentes con quienes creen en que los grandes cambios en la ciencia surgen del trabajo de genios solitarios que sólo son reconocidos como tal una vez desaparecidos.

En suma, entre escépticos y crédulos no habría mucha duda a la hora de elegir un bando; sin embargo, una cosa son las etiquetas y otra muy distinta las acciones (o del dicho al hecho...).

Dogma x 2

Ian Kershaw reseña el libro La biblioteca privada de Hitler, de Timothy Ryback, quien ha hecho una investigación sobre lo que queda de unos 16.000 volúmenes acumulados en Berchtesgaden, Munich y Berlín; mayormente grupos aislados en bibliotecas norteamericanas. Rybacks estudia principalmente los libros rayados por el propio Hitler y saca algunas conclusiones sobre la influencia de los libros en el carácter del Führer. De las observaciones de Kershaw lo que más me llamó la atención fue esta cita extraída de Mein Kampf:

Un hombre que posee el arte de la correcta voluntad de lectura, al estudiar cualquier libro, revista o panfleto instintivamente percibe todo lo que en su opinión es digno de recuerdo permanente, sea porque se adecúa a su propósito o porque en general es valioso saberlo. Una vez que el conocimiento que él ha adquirido de esta manera se coordina correctamente con la imagen existente de este o aquel asunto creado por la imaginación, funcionará sea como un correctivo o un complemento, mejorando así la corrección o la claridad de la imagen.

Brevemente, lo leído confirma o amplía lo que ya sabía. La cita de alguna manera resume también la posición de Kershaw sobre aquella posible influencia de los libros en Hitler o para el caso de cualquier dogmático: ninguna, a menos que confirmen lo que piensa. Es llamativo que en el pequeño párrafo de la cita hay cuatro referencias a la "corrección".

Casualmente, en este otro artículo Richard Wilson se esfuerza por establecer la diferencia entre un escéptico verdadero y uno falso (o dogmático disfrazado). Dice que:

El escéptico genuino forma sus creencias a través de una evaluación equilibrada de la evidencia. El escéptico de la variedad "chimba" selecciona evidencia siguiendo una creencia preexistente, aferrándose a los datos -por débiles que sean- que apoyan su posición y se declara "escéptico" de cualquier otra evidencia, por convincente que sea, que la contradiga.

El dogmático es un enfermo, no sé si curable. A pesar de que pareciera sencillo detectarlo, en la práctica no es así. Estas citas dan pistas.

Probablemente esta nota de febrero esté relacionada.

Pseudoescepticismo o dogmatismo disfrazado

Así como hay sitios dedicados a temas pseudocientíficos, parapsicológicos o no, hay también sitios de autodenominados escépticos en la red. Un artículo aparecido en Investigaciones Escépticas, tomado a su vez de Ciencia Suprimida hace una compilación contundente de argumentos en contra de quienes llamándose también escépticos se conducen como dogmáticos rancios en cuanto las cosas no cuadran con su manera de ver el mundo. La lista y las explicaciones son larguísimas, baste mencionar algunas:

  • Si fuese cierto, no hay manera de que la ciencia no lo descubriese, dicen los que en el artículo llaman pseudoescépticos, manifestando -por decir lo menos- ignorancia.
  • Los pseudoescépticos confunden supuestos con hechos, como ejemplo cuando dan por sentado que el funcionamiento del cerebro se explica en términos de física, y -dice en el artículo- después de la duradera y vergonzosa falla en explicar la conciencia por esta vía.
  • Asumen una autoridad científica que no tienen, cosa que se puede ver con cierta frecuencia entre los defensores a ultranza del status científico.
  • Acusan a los investigadores "alternativos" de reportar sólo hechos favorables a sus hipótesis; cosa que muestra fácilmente el autor como una actitud corriente en todo el ámbito "científico"
  • Para los pseudoescépticos ciertos fenómenos son imposibles a priori, sin importar la evidencia; en el artículo titulan esto como 'la teoría manda sobre la evidencia'.

y así, hasta reunir veinte puntos cuidadosamente elegidos para derrumbar argumentativamente las posiciones de los pseudoescépticos.

El trasfondo del artículo es una defensa de la investigación no alineada con los círculos científicos tradicionales. Cosas como OVNIs, homeopatía, telepatía, etc. que no tienen aceptación como materias de estudio serias. Sin embargo, los planteamientos son en general correctos y ayudan a diferenciar a los neo-dogmáticos que se amparan en la "ciencia". Pero el artículo es anónimo y eso no ayuda; quizás se trata de un resumen de artículos, de los cuales hay enlaces en el sitio.

En una onda relacionada este periodista hace mofa de esos estudios que aparecen con frecuencia en la prensa internacional acusándolos de inanidad, con toda razón. Ciertamente, para distinguir un estudio útil de entre la multitud de publicaciones diarias hace falta un profundo estudio; como éste en el que han explorado miles de artículos y comparando cuáles comparten más del 45% del contenido, han encontrado más de 700.000; en algunos casos con autores distintos...

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