Pacífico

Coincidencia científica

Un par de artículos aparentemente inconexos han sido dados a conocer recientemente que parecen coincidir en la apreciación del origen de la difusión de población por el Pacífico.

En uno, gente del gente del Instituto Max Planck estudia la distribución de la bacteria Helicobacter Pylori, que la mitad de la población del mundo lleva en el estómago (después dicen que tienen úlcera). Según ellos, hay al menos cinco variedades de la bacteria y dos de ellas en particular, una denominada Hp Sahul (por la plataforma continental australiana que debió ser superficial en la última era glaciar) predomina en Australia y Nueva Guinea; y otra Hp Maori, se encuentra mayoritariamente en (los estómagos de los humanos de) Melanesia y Polinesia. En la nota divulgativa al menos incluyen un gráfico:

Difusión de Helicobacter Pylori

El asunto es que la difusión de Hp Sahul es mucho más antigua que la de Hp Maori, y curiosamente no se encuentran juntas en ninguna de las muestras. La conclusión apunta a que el punto de origen de la dispersión humana por el Pacífico fue Taiwan.

La otra nota parece aún más interesante (pero no creo que pueda decirse que fue "publicada", porque el artículo está en Science y no es accesible al público), se refiere a un estudio de los más de 1200 lenguajes existentes en el Pacífico realizado con técnicas computacionales, en el que se analizaron todos los vocabularios disponibles y aplicando un método similar al que se utiliza en biología para determinar antigüedad y similitud entre ramas evolutivas se llega a la conclusión de que la población polinesia se originó hace 5200 años en Taiwan. Más aun -dicen- de allí fueron a las Filipinas, donde se quedaron por unos 1000 años y luego en otros mil se dispersaron por todo el Pacífico.

No sé, pero parecen buenos argumentos para que China diga que todo el océano es suyo.

Navegación hace más de 50.000 años

En este documentado artículo, se habla del trabajo de Jon Erlandson, un antropólogo que estudia las sociedades marítimas de la costa del Pacífico americano que ha encontrado rastros de poblamiento muy antiguos. Del hallazgo de artefactos como puntas de arpones, la discusión va derivando hacia el cálculo de la fecha más antigua en la que los humanos habrían utilizado botes o balsas para saltar entre islas y continentes. La fecha aceptada actualmente es la de hace 50.000 años, eso debido a que Australia ya estaba habitada en esa fecha y que para llegar a ella se debe sortear un paso de unos 80 km. tomando en cuenta incluso la baja del nivel oceánico debido al frío glaciar de aquellas épocas. El trayecto según esta fuente:

La vía australiana

Por otra parte, aceptada una fecha antigua de navegación, es lógico intuir que la ruta costera haya sido preferible en numerosos casos a rutas terrestres más trabajosas, como se deduce de trabajos como éste que muestra una reducción de la diversidad genética (por lo tanto, indicio de desarrollo reciente) del norte al sur de América, y también de la costa del Pacífico hacia el este.

Si los antiguos H. Sapiens navegaban de un lado a otro ya hace 70.000 años, incluso limitando las rutas a las costas, luce probable, como dice Dennis Stanford en este programa de PBS del 2004, el viaje entre continentes actualmente separados ya que el área cubierta por hielo serviría como una especie de "puente" entre -por ejemplo- Europa y América. Según Stanford, hay muchas similitudes entre las herramientas de la cultura llamada Clovis y las del período Solutrense europeo; cosa que es llamativa pero no corroborada.

Lo cierto es que poca atención se ha dado a la posible conexión marítima entre continentes, y eso parece estar cambiando.

Robinson

En un artículo del 'Scotsman' recuentan la historia que dió origen -según los escoceses- al famosísimo libro de Daniel Defoe. Resulta que un japonés llamado Daisuke Takahashi (no hacía falta mencionar la nacionalidad con ese nombre) fue cautivado por la lectura de 'Robinson Crusoe'; después se enteró -como yo- que el personaje de la novela estuvo inspirado por un navegante escocés -cómo no- de nombre Alexander Selkirk, que fue abandonado en la isla de Más-a-tierra a unos 600 Km. de la costa chilena.

Pues Takahashi ha realizado una expedición arqueológica en la isla y según dicen (y se mostrará en algún documental de National Geographic, que paga los gastos) encontró trazas del campamento de Selkirk/Crusoe: restos de fogatas, huecos posiblemente utilizados para poner postes y, más contundente, unos fragmentos de bronce que con mucha probabilidad pertenecieron al marinero. Este es un caso 'a lo Schliemann'; una lectura juvenil que promueve la búsqueda de personajes de ficción, con resultado.

Actualmente la isla está habitada por 600 personas y el gobierno chileno, como suelen hacer por estos lares, le ha cambiado el nombre a la isla por el del personaje de ficción, cuando el que tenía es más que adecuado.

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