Las minas del Rey Salomón

La noticia, repetida ad nauseam en todos los medios dice poco más o menos que "nueva datación confirma la existencia de las minas del rey Salomón".

Pero realmente este notición para la arqueología bíblica se refiere a un artículo cuyo título, mucho más modesto es: "Datación de radio-carbono de alta precisión y arqueología bíblica en el sur de Jordania"; y en efecto, de lo que se trata es de un nuevo estudio con tecnologías recientes aplicado al sitio de las minas de cobre de Khirbat en-Nahas, Jordania, las cuales fueron "identificadas" como las minas de Salomón por el arqueólogo Nelson Glueck en los años 30 del siglo pasado según especifican los mismos autores del artículo.

La novedad consiste en la nueva datación, que entre los 70s y 80s fue establecida por medio de relación de cerámicas en el siglo VII a.C. Según este nuevo estudio la fecha de mayor actividad, ratificada y detallada, es entre el siglo X y el IX a.C., que casualmente es la época atribuida al hipotético rey constructor del templo. Más nada.

El sitio se encuentra a más de 130 km de Jerusalén y eso en línea recta. Se supone que es el área conocida en la Biblia como Edom. Se supone que Salomón sacó su plata de algún sitio; no sé si en la Biblia mencionan las supuestas minas, lo que sí es seguro es que hay una película (ficción) y un libro (ficción) de cierta fama en los que sí hay minas de Salomón.

El razonamiento es claramente una falacia de petición de principio: Salomón tenía unas minas, Salomón vivió en el siglo X a.C; estas minas son de esa época y son las más importantes (debido a la caída del monopolio chipriota en el tráfico de cobre durante la edad de bronce tardío, dicen); por lo tanto, son las minas del rey Salomón. Con esto no sólo se encuentran las minas, sino que se ratifica la existencia de Salomón y su imaginario reinado.

El caso es que no hay pruebas fuera de la propia Biblia de la existencia real de Salomón, y aún si existió, lo más probable es que fuese un reyezuelo local, con centro en Jerusalén. Luego, asociar las minas a Salomón persigue realmente -como ya lo hizo Glueck- ratificar la versión mítica (hasta ahora) de la Biblia, escrita alrededor del siglo V a.C.

Comentarios

Minas del rey Salomón

Me llama poderosamente la entención de que, al mencionar las supuestas minas del rey Salomón, no hay un detalle que desmienta su existencia... Aunque apoyo la teoría de que Salomón nunca tuvo unas minas (Ya que los textos bíblicos no las mencionan), pués Salomón sólo importó materiales, que no se conseguían en Israel. Ejemplo de ello, es la madera, que tuvo que realizar un trueque con el rey de Tiro para poder extraerla del Líbano. Salomón no sólo importaba, sino que en efecto, aunque el autor de este artículo sobre el rey Salomón lo llama "reyezuelo" (Sin tomar en cuenta como por ejemplo al rey de Luxemburgo, que tiene un poder económico a pesar del tamaño de su territorio, sin mencionar al Vaticano y su rey el Papa)nunca expandió su territorio a través de las armas, sino que forjó alianzas que eran de uso normal en ésa época y hasta los tiempos medievales, como por ejemplo con matrimonios. Me parece que el autor de éste artículo debe ahondar más en sus investigaciones antes de emitir un comentario, porque queda mal parado al tratar de desprestigiar un escrito que ha demostrado ser auténtico en infinidades de veces (científicamente hablando) y, que no trata asuntos científicos como la arqueología, sino asuntos religiosos y espirituales, por lo tanto no puede tomarse como base para estudios arqueológicos.

Efectivamente

El punto que quería resaltar es que no hay prueba alguna de que Salomón haya existido y sin embargo, mucha gente sigue hablando como si así fuese. Estoy totalmente de acuerdo en que la biblia no puede tomarse como base para estudios arqueológicos, pero tanto la nota periodística que refiero como otras muchas similares, toman como cierto que Salomón existió y que fue un gran rey. En mi opinión (que cambiará si cambian las evidencias) Salomón pudo haber existido -quizá- pero no sería más que un rey de Jerusalén y alrededores.

Gracias por su comentario Wilfredo,